La bicicleta es uno de los vehículos más respetuosos e interesantes que existen, sobretodo para distancias cortas, no contaminan, son silenciosas, ocupan poco, te permiten estar en forma sin necesidad de gimnasio, con su uso liberas endorfinas que mejoran tu estado de ánimo, son gratuitas de usar y son muchísimo más económicas que cualquier vehículo a motor. Con todas estas características, porqué no construirse una adaptada a los usos que se le quiere dar y a los gustos estéticos propios, creando un fuerte vinculo emocional con la misma.

En este proyecto personal se ha pretendido el conseguir un vehículo fiable para el uso diario y incluso para realizar viajes de largas distancias, por esta razón se eligió un cuadro de acero clásico de los años 70, por su resistencia y fiabilidad, a pesar de su mayor peso, factor no tan determinante para trayectos en los que prima el disfrutar el trayecto sosegadamente sobre la velocidad.

Sobre este cuadro se montaron componentes de la bici original, como por ejemplo los frenos Olimpic 70, la tija, la potencia, …, que una vez pulidos y quitado su recubrimiento mate envejecido, brillaban como una joya orgánica de aluminio. El laborioso proceso de pulido, se empezó utilizando lijas bastas, para quitar las imperfecciones más profundas, y poco a poco se fue refinando, hasta que empezó a aparecer el brillo y se remató con una pulidora mecánica, gracias a la colaboración de Judit Veral, con la que se remataron las últimas imperfecciones.

Para las partes en contacto con el cuerpo, se eligió componentes de la firma Brooks, como fué la cinta de piel del manillar, por su durabilidad y agradable tacto, y el clásico sillín de piel B17, con el que con su uso, en vez de deteriorarse como los de plástico, este va adaptándose a tu cuerpo y va mejorando sus prestaciones de amortiguación y de confort de marcha uso tras uso.

En cuanto a las ruedas se eligieron unas rodadoras, de 28 mm de anchura, pero con dibujo y reforzadas para posibilitar su uso en cualquier tipo de terreno no excesivamente complejo.

Finalmente, la elección de los colores partió de la elección de la piel marrón, que fué lo que condicionó a usar el azul claro para que contrastara y reforzar el estilo clásico y al mismo tiempo atemporal de la misma.

Para completar el proyecto, se reprodujeron las pegatinas originales y se mantuvieron detalles com el faro para la dinamo, reflector trasero, manillar de carretera para permitir diferentes posiciones, rastrales clásicos, con cintas de piel, para permitir el uso de todo tipo de calzado.

Año: 
2018
Tipo: